Descanso

La música ayuda a dormir

Muchos investigadores coinciden y creen firmemente que la música desempeña un papel importante en la constitución de la base emocional del bebé y le ayuda a adquirir un sentido de la confianza. Además de los efectos positivos en el desarrollo del bebé, la presencia de la música aporta múltiples y diversas ventajas en la vida del bebé, en otras, la música le ayuda a dormir.

La música como aprendizaje
La influencia de la música en el bebé favorece el desarrollo psicomotriz del niño. El uso de canciones infantiles —al ser rítmicas y melodiosas— ayudan a los niños a coordinar y controlar los movimientos de su cuerpo. Las canciones infantiles potencian el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla, motriz y social del niño. Todos estos beneficios se logran a través del oído, la alfabetización, y la expresión corporal y emocional. Es decir, la música le ayuda a desarrollar su expresión corporal y a ser más consciente del espacio que le rodea y, todo junto, hace que sea una buena aliada para el aprendizaje.

La música como efecto relajante
Una de las ventajas de incorporar la música en la vida del bebé es que le ayuda a dormir. El llamado ‘Efecto Mozart’. Según algunas investigaciones científicas, la música del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart causa múltiples efectos positivos en los bebés y niños. Estos estudios certifican que las combinaciones musicales creadas por Mozart —sus frecuencias, su métrica y su tono— estimulan el cerebro humano reduciendo el estrés y consiguiendo que los bebés y los niños se calmen y consigan dormir plácidamente. Aunque la nana o canción de cuna, debido a su ritmo suave y relajante, sigue siendo el recurso más recurrente por los padres para arrullar al bebé y ayudarle a dormir.

Utilizar la música para ayudar a dormir al bebé puede formar parte de la rutina saludable que establezcamos. Una rutina que debemos respetar a diario para que el bebé la asocie al tiempo de descansar y así, poco a poco, irá estableciendo sus ciclos de sueño y aprendiendo a dormir solo.